Marcus Slaughter realizó su ritual de saltos en el Bernabeu

Redacción: realmadrid.com.

Su energía, espectacularidad y su trabajo oculto pero efectivo hacen de él una de las piezas más valiosas en las rotaciones. Marcus Slaughter, el ala-pívot del Real Madrid, que capta todas las ráfagas fotográficas en los momentos previos a los partidos en el Palacio por su increíble y ya famoso salto, nos cuenta la historia de su acrobacia y nos demuestra, en vivo, que para él realizarla es cuestión de calentamiento y concentración. Todo ello en el Santiago Bernabéu, un templo para alguien tan apasionado al fútbol como el norteamericano.

“Empecé a hacerlo cuando estaba en Alemania. Fue en un partido importante, un partido de Copa. Me acuerdo de que estaba corriendo hacia todos lados, calentando y, simplemente, di un salto. De repente, me encontré bien y preparado para jugar. Lo había hecho ya antes en el Palacio pero no había llamado tanto la atención como esta temporada. Lo hago para concentrarme. Es como cuando los futbolistas dan saltos o cabezazos al aire para prepararse, no tiene más misterio”.

A 160 centímetros del suelo
Con el único objetivo que el precalentamiento físico antes de la batalla, el norteamericano se eleva más de 1,60 metros sobre el suelo, abriendo completamente las piernas y tocando sus punteras. Pero antes de eso, antes de pisar el parqué, lleva a cabo otra serie de rituales que también le ayudan a la puesta a punto: “No soy supersticioso. Antes de los partidos escucho mi música, voy al baño para leer unos pasajes de la Biblia, rezo una oración y salgo a la pista”.

Llegó a Madrid en el verano de 2012. Años antes había dado el salto de la NCAA al continente europeo, donde pasó por equipos turcos, alemanes y franceses. Pero nada como el club blanco, donde se ha mantenido más tiempo que en ningún otro: “Esto es lo mejor que hay, es estar en la cumbre. He jugado en muchos países y en varios equipos y, cuando llegas al Madrid, sabes que has llegado a lo máximo; no hay nada más allá».

Centrados en la Euroliga
Activo en las celebraciones con sus bailes y sus bromas, Marcus comparte el hambre de un equipo que lleva cinco títulos en dos años. De hecho se apasiona cuando habla de ello: “Hemos ganado muchos títulos en sólo dos años; es como el Madrid histórico, como era antes, y es divertido ser parte de esta transformación”.

“Me he levantado y he visto en el periódico que tanto el Real Madrid baloncesto como el de fútbol están en la cima de sus clasificaciones. Queremos continuar así y disfrutar del proceso. Nosotros sólo hemos perdido una vez. Creo que lo más importante es que esta temporada hemos ganado dos títulos de momento, eso es lo que hace que una temporada sea exitosa”.

De hecho, para culminarla quieren la Euroliga y darán todo por lograrla: “Nadie ha saboreado esa victoria. Todo el mundo está concentrado en eso ahora. Ya hemos estado allí, perdimos la temporada pasada. Queremos volver a estar y no queremos otra derrota, estamos muy concentrados en ese trofeo”.

Mucha química y talento en el vestuario
«Lo primero es tener talento; ningún equipo malo va a ganar un título. Como ves, Llull, el Chacho, Rudy, todos tienen mucho talento. Y luego está la química. Llevamos más de un año juntos algunos. Los españoles llevan muchos años juntos por la selección…  Esa química ayuda a ganar títulos y a estar cómodos como un conjunto. Nuestro talento y la química son los motivos”.

Otro ejemplo de esa química es la que existe entre el californiano ySergio Rodríguez. “El Chacho y yo nos llevamos muy bien fuera de la pista y él es un jugador que disfruta de lo que hace. Tiene un don para hacer pases increíbles y es verdad que tenemos una conexión especial cuando tira un balón desde el medio o de cerca. Es el mejor en ese sentido. Hay mucha gente que sabe tirar el balón, pero no como él. Me encanta jugar con él”.

Sin embargo, hay uno de sus compañeros que le ha sorprendido sobre el resto: Nikola Mirotic. “Al principio del año pasado todavía era un niño, pero este año su importancia para el equipo se ha disparado. Es una joya, pero no sabía qué bien jugaba hasta que llegue aquí y lo vi jugar y me enfrenté contra él en los entrenamientos. Es un fenómeno y me sorprendió su calidad consolo 22 años”.

Pasión por el fútbol
Hasta ahora más de 190.000 personas han pasado por el Palacio, Marcus lo sabe. Para el equipo es importante ese calor: “Queremos que venga todo el mundo, queremos sentir el apoyo y la emoción de los aficionados. Intentamos hacer un partido divertido para ellos. Yo siempre doy el 100% por el público, me encanta interactuar con ellos. Cuanta más gente haya, mejor para mí. Estoy muy agradecido por su apoyo”.

En uno de los palcos vip, el norteamericano contempla la excelencia del Bernabéu y no puede disimular una mirada cargada de satisfacción recordando su primera toma de contacto: “La primera vez que lo visité fue cuando jugaba en Francia, hace cuatro años. Nunca se me ocurrió que un estadio de fútbol podría ser tan grande. Cuando firmé con el Real Madrid tuve la oportunidad de verlo por dentro y cuando ganamos la Liga y ofrecimos el trofeo al público disfruté mucho. Fue especial”.

En los prolegómenos del partido entre el Real Madrid y el Elche, el conjunto que dirige Pablo Laso ofreció la Copa del Rey al madridismo: “Cuando sales allí y ves toda la gente aplaudiéndote, te entran escalofríos. Pude dar la mano a algunos jugadores y fue divertido y planeo hacerlo otra vez…con la Euroliga. Quiero volver aquí y ofrecer más trofeos a la afición”.

En un país, Estados Unidos, donde el fútbol americano, el hockey hielo, el baloncesto y el béisbol son los deportes estrella, Slaughter descubrió su pasión por el fútbol cuando era niño: “Jugaba de pequeño y conozco este deporte. Cuando llegué a la universidad empecé a saber más de los clubes europeos como el Manchester United, Madrid, Arsenal y algunos más».

«Posteriormente, cuando llegué a Europa, todo el mundo me hablaba de fútbol y me di cuenta de la importancia del mismo. En Valladolid (jugó una temporada allí) veíamos los partidos del Madrid y cuando llegué aquí… no puedes evitar enamorarte del club, del equipo y su manera de jugar y el ambiente en que te encuentras. Sientes algo especial. Ser parte de la organización y asistir a los partidos me hizo uno de los aficionados más fieles”.

Admiración por Cristiano Ronaldo
Slaughter venera a Cristiano Ronaldo: “Me hice aficionado del Manchester por él. Me gustaba cómo jugaba y siempre ha sido mi futbolista favorito. Me encanta verlo jugar, es un gran jugador y disfruto con él”.

Pero en caso de que hubiera sido futbolista cree que tendría un corte muy diferente al de Ronaldo: “¿Te acuerdas de Crouch? Creo que jugaba en el Liverpool. Mide como dos metros. Ese sería yo. Me usarían en saques de esquina para saltar y rematar con la cabeza. Cuando era niño me creía Pelé. Sólo quería marcar goles, porque era rápido y fuerte y corría a todos lados y metía goles, pero creo queahora sería un delantero parecido a Crouch”.

Querido por la afición por la pasión que transmite tanto dentro como fuera de la cancha, al norteamericano le gustaría que le recordaran como “un jugador que tenía pasión por el baloncesto, muy trabajador y que daba el cien por cien todo el tiempo”.

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