HAZARD

Madrid sin líder, Madrid con líder

Redacción: Rosana Pérez/Imágenes: latribunamadridista.com

Querría hablar en vísperas del choque liguero en el Bernabeu contra Osasuna, de las diferencias del encuentro de Champions y en el siempre respetable Pizjuan.

El cambio era ¨sutil¨. De tener al defensa #4 a no tenerlo, se notó de manera escandalosa. Para mí el éxito de aquellos chicos que querían ganar trofeos y tiraron por la competición europea por excelencia, en todas sus líneas falta hoy por hoy, el liderazgo de Modric y un Benzemá eficiente, que poco puede hacer cuando busca balones que no le llegan.

Hay que decir que el partido en Francia fue el mismo equipo que el alineado en Sevilla, con la gran diferencia del empuje de su primer Capitán. Y no es que todo pase por él, pero cuando llegaron los momentos de flaqueza, no tenían su aliento. No se tiró a puerta rival y eso es grave con tremenda artillería como es el tener por fin a Hazard y Bale junto Benzemá. Y no es excusa que además de tener tanto en ataque, se juegue con James de mediapunta, cuando de lo poco salvable era el colombiano que quiso entrelazar siempre con pases profundos o con sentido en el camino hacia la portería del PSG. No tenían la misma explosividad que cuando querían hacerles daño en sus contras el motivado ex blanco Di María y compañía, eso se notó. El argentino no tiene piedad en un choque más, marca dos goles y participa en el tercero.

Hubieron descoloques y malentendimientos de coberturas o apoyos, y en una de ellas Casemiro y James quedan en clara evidencia que no se entendieron. Bale al menos deslumbra con sus detalles de calidad, pero el esperado Hazard es buscado sin encontrarle casi. Courtois una vez más, a pesar de recibir goles, hace paradas cuando embotellan a su equipo y por un momento, interviene hasta en tres ocasiones. En cada choque cuerpo a cuerpo o cualquier marca son superados los merengues. Y como castigo doloroso final remachan con un 3-0 inapelable. Lo dicho, faltó la garra que daría Ramos en París, ahí donde en aquella final allá por el 2000, se ganó la 8ª.

Se llega a España y se prepara para viajar a la capital hispalense. La diferencia en cuanto a ganas es otra. El ambiente que hay les puede comer. Se consigue espectáculo, y una precisión impactante con tal intensidad, esa que Zidane reclamó en Europa.

En el juego surge una mano de Varane que el VAR no la considera clave para el termino de la jugada y sigue adelante el partido sin cambio de rumbo. Es precioso porque ambos equipos van a por el partido y no se arrugan. Ponen una alta presión además de transiciones largas y de juego milimétrico.

Con el mismo rol en el campo, James que quería ayudar a Benzemá, no tuvo su día perfecto, que la perdía, pero tenía esa actitud impecable defensiva de recuperarla y hasta por dos veces se le vio con ese compromiso rebañando un balón ya controlado por el rival. Si llegara a estar con su público sería aplaudido.

El control lo lleva el Sevilla, pero por poco, porque en general está muy igualado y el Madrid tiene unas pocas ocasiones, aunque bastante claras como el mano a mano de Carvajal servido por el hasta hace poco cedido y mencionado James, o incluso el intento de cabeza de este mismo.

Para el equipo sevillista entra en escena el ¨colchonero¨ Óliver que sobresale, todo hace presagiar que el partido se decante por los de casa, pero Hazard quiere hacer algo antes de su presagiado cambio tras haber estado lesionado, y aún con ganas, no conecta con Benzemá tampoco.

A los de verde ese día les queda fuelle, cosa que a los andaluces, salvo los de refresco o el incansable Navas, no lo parece en los minutos finales y queda retratado en el gol que da el 0-1 al Real Madrid.

Llega la jugada de libro del partido donde de manera aparentemente fácil, el Pichichi 9, marca de cabeza. Gol que certifica lo que viene siendo su gran época en auge después de tantas temporadas con su sitio indiscutible. ¿Conectaron con él , estando participativo? Pues tuvieron el líder en otra de sus líneas, que días atrás en su país, no existió. Destacar que los de casa no remataron con peligro, haciendo defensivamente un gran encuentro los de la Capital de España.

¿Debe valer para seguir la dinámica positiva?Lo veremos, ya que el equipo de Zidane, es imprevisible.

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