Real Madrid - Barcelona

Apisonadora blanca

El Real Madrid arrolla a un Barcelona sin capacidad de reacción. Estelares Sergio Rodríguez y Rudy Fernández con 29 y 38 de valoración respectivamente.

Redacción: Irene Sastre

Todo eran buenos presagios para el club merengue esta fría noche madrileña. El Barclaycard Center estaba a rebosar, lleno de madridistas que agitaban sus banderas, pidiendo venganza a los chicos de Laso por esa última derrota en el Palau. Antes de comenzar el encuentro, Felipe Reyes recibió un bien merecido homenaje por ser el máximo reboteador de la Euroliga. Los jugadores blancos no podían permitir que la jornada tuviera un mal desenlace. Lo que bien empieza, bien acaba.

El Real Madrid siempre estuvo por delante en el marcador. En el primer cuarto los de Pablo Laso mostraron su superioridad, con un Rudy muy enchufado (3 de 3 en triples) y un Reyes muy peleón, como siempre. La entrada en la cancha de Sergio Rodríguez dio todavía más ritmo al Madrid, que cerró los primeros diez minutos diez puntos arriba, 26 – 16.

El principio del segundo cuarto fue menos vistoso. A los merengues les costaba finalizar los ataques. La entrada de Bourousis tampoco ayudó mucho. Totalmente descentrado, el griego lleva un tiempo sin estar en sintonía con el equipo. No acierta en defensa y no acude al rebote. Después de unos cinco minutos con muchas dificultades para anotar, los blancos volvieron a ser los mismos del primer cuarto, marchándose al descanso con un 42 – 33 en el marcador y dejando al Barcelona con un 1 de 12 en triples.

La segunda mitad comenzó con un Real Madrid con la misma tónica. El Barcelona no daba síntomas de mejoría, y Ayón aprovechó la baja forma azulgrana para hacer un tapón increíble y montar un contraataque con Nocioni, que terminó en canasta y en un Palacio de los Deportes totalmente entregado a su equipo. Los de Xavi Pascual no podían frenar a este Madrid que secó totalmente a Marcelinho Huertas. 62 – 51 al final del tercer tiempo. Y quedaba lo mejor.

El cuarto final fue una exhibición madridista, concentrándose sobre todo en dos figuras: Sergio Rodríguez y Rudy Fernández. Notan los merengues cuando el canario está bien, porque parece que juegan con un par de marchas más. El Fútbol Club Barcelona bajó los brazos ante un Real Madrid intratable. El único jugador azulgrana que parecía no rendirse era Mario Hezonja, que quería acercarse al Chacho y a Rudy, con cinco triples y 22 puntos.

Veinticuatro puntos (97 – 73) fueron finalmente la diferencia entre un Real Madrid estelar y un Barcelona que no es el mismo cuando sale del Palau. Parece ser que de momento, Europa es blanca.

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